Pescadores en la costa de Kenia
Socios del proyecto: Coast-Rural Development Organisation (CRDO), Shelly Beach, Likoni, Mombasa
Ante la ausencia de alternativas, está aumentando el número de personas que subsisten gracias a la pesca con los medios más rudimentarios, lo que ha agudizado el problema de la sobreexplotación pesquera en las aguas próximas a la costa. Los pescadores tradicionales, que han desarrollado su actividad respetando el medio ambiente, basándose en sus conocimientos sobre las relaciones biológicas de la pesca y conforme a unas determinadas reglas, se ven ahora expuestos a una competencia por los recursos pesqueros sin control ni regulación.
De este modo, se desvirtúan los acuerdos existentes entre los pescadores tradicionales para el cumplimiento de épocas de veda o zonas acotadas, como medidas voluntarias para la gestión sostenible de los recursos pesqueros, y aumenta la presión de uso de los mismos.
La problemática se agudiza debido a los conflictos, por ejemplo, entre pescadores y grupos financieros que, mediante la adquisición de terrenos, ocupan amplias áreas del litoral con fines turísticos y, de este modo, impiden en algunos lugares el acceso al mar y el desembarco de las capturas. En Kenia, este mecanismo de exclusión ha ocasionado en el pasado repetidos enfrentamientos entre la población costera y los nuevos proyectos turísticos.

Cada pescador desembarca una media de cuatro kilos de pescado al día, destinado preferentemente al consumo propio.
Con el establecimiento de zonas marítimas protegidas por parte del estado, para aumentar el atractivo turístico y como instrumento adecuado para una moderna gestión de los recursos pesqueros, se han avivado nuevamente las preocupaciones de los pescadores costeros por su situación económica.
El proyecto
La colaboración con los pescadores de la región de Chale-Kinondo contribuye también a mejorar la situación general de los pescadores y a evitar las consecuencias visibles de una pesca no sostenible en las aguas costeras. Uno de los principales obstáculos para el desarrollo sostenible resultó ser la falta de un desembarcadero de pescado, denominado localmente “banda”: un sencillo edificio donde preparar y almacenar la pesca capturada en condiciones higiénicas. Gracias a la construcción finalizada en julio de 2003, se han establecido las condiciones previas para preservar una mercancía fácilmente perecedera y poder comercializarla con una mayor calidad.
Las condiciones sanitarias del “banda” o desembarcadero de pescado son objeto de una otra actividad. Con la construcción de un sistema de evacuación de aguas residuales que funcione, no sólo aumenta la calidad de vida de las familias de pescadores, sino que también se reduce la contaminación de las aguas costeras.








