Test Design Lighthouse


Tormentas tropicales - trópicos tempestuosos

Por medio de la rotación de la Tierra, se pone el sistema en movimento rotativo, originando un remolino.

Los ciclones tropicales contribuyen con el transporte de calor de los mares recalentados. Pues en diferentes regiones, el mismo mecanismo sirve de base a diversos ciclones conocidos ( el huracán en el Atlántico, el ciclón en el océano Indico y el tifón en el Pacífico). Se forman únicamente bajo temperaturas extremadamente cálidas, de por lo menos 27° de temperatura en el agua y sobre todo a finales de verano.

 

Para la formación de un remolino, es necesario una declinación pequeña de la rotación de la Tierra - el efecto Coriolis - cerca de la línea ecuatorial. Por éste motivo se originan los ciclones, sólo por fuera de una zona, a 5° norte y 5° sur del Ecuador. A partir de aquí, los remolinos se extienden en forma de cintas curvadas en dirección a los polos. Cada ciclón se desarrolla a menudo de un pequeño y sobre todo de un inofensivo remolino de viento, con una presión baja central. Casi de cada diez de éstas insignificantes perturbaciones acaban desarrollandose en verdaderos ciclones, siempre y cuando se presenten las condiciones apropiadas en el océano y la atmósfera.

 

Los intensos rayos solares aumentan la evaporación y con el ascenso del aire cargado de humedad, se condensan en gigantescas torres de nubes. La masa de aire que asciende lleva a un descenso de la presión de aire sobre la superficie del mar, y para equilibrar la diferencia de presión circula hacia adentro nuevo aire del exterior que nuevamente se eleva. Normalmente la baja presión del aire que circula aplacaría la tempestad, pero el calor extraordinario de la superficie del mar provee, en forma constante, la energía necesaria para la formación de tormentas de nubes.

 

Desde hace tiempo se sabe la causa de la relación entre la temperatura de la superficie del agua y la fuerza del ciclón. Un obstáculo singular que impedía el pronóstico era la medición exácta de la temperatura al comienzo de la formación de la tormenta. Por medio de un satélite sensor de microondas, es posible hacer tomas de la superficie del mar a través de una manta de nubes, y medir también la temperatura del agua.

 

Por medio de la rotación de la Tierra, se pone el sistema en movimento rotativo, originando un remolino. Cuanto más a prisa asciende el aire, más grande será también el movimento de rotación y de ésta manera la velocidad del viento .Durante la formación de nubes se va liberando simultaneamente calor, de modo que el proceso continúa acelerándose. Los vientos violentos remueven el mar, provocando que las aguas fría suban a la superficie y de ésta manera la tormenta corta su fuente de energía. Entónces los ciclones dejan una cola fría que impide durante la temporada que más tempestades se desplacen por la misma vía; porque una tormenta evita el agua fría.